Traductor del blog

martes, 23 de agosto de 2011

Vacaciones...

Con la vuelta al trabajo uno siempre echa la vista atrás recordando los momentos vividos. Han sido 23 días de libertad, absueto y descompresión del trabajo. Y de esos 23 días 14 de ellos los hemos pasado con "mis niños" madrileños y mis primos. Han sido 14 días de bendita locura. Reconozco que ahora la casa se ha quedado vacía, casi diría que sin vida, triste, melancólica... y es que tanto Iker como Sara, sin olvidarme de mis primos claro, le dan un color especial a todo. Si, ha sido una locura, dormir menos de lo querido, gritos varios, más trabajo del normal, pero se suele decir que sarna con gusto no pica y en este caso así ha sido.


Me dio realmente pena cuando se fueron, sabía que les iba a echar de menos y que durante unos días me iba a sentir extraño en casa, pero estoy contento porque todos los días supimos disfrutarlos desde la mañana a la noche, sin dejar pasar un minuto y solo con verles la cara de felicidad a uno se le olvidan todos los problemas que tiene. Aquí os dejo a mi familia en la foto, como bien os he dicho, tuvimos tiempo de todo y entre ese todo por supuesto está el placer culinario. Bueno, era una cervecera en Berango, pero nos pusimos las botas y los niños disfrutaron del sitio y del sol que afortunadamente nos hizo tanto allí como luego en la playa de La Arena. La única nota negativa fue tener que despedirnos de Asier tan pronto, se tuvo que volver a trabajar ese domingo a la tarde y realmente es duro despedirse cuando no te da casi tiempo a disfrutar de su presencia. Seguiremos contando...

No hay comentarios: