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miércoles, 7 de abril de 2010

Viaje a Egipto, 3º parte

El miércoles nos levantamos con fuerzas renovadas. Habíamos podidos descansar lo suficiente y los cuerpos volvían a estar frescos. Desayuno copioso y preparados para afrontar otro día ajetreado.

Por la mañana teníamos la visita al templo de Edfú, una ciudad pequeña, pero ruidosa, con un denominador común, las calesas campaban a sus anchas y se entremezclaban con los coches, haciendo que el tráfico fuera un caos mayor de lo debido. Así que llegamos en calesa al templo, pena de caballos, que puedo asegurar comen bien poco para lo mucho que les toca trabajar. El templo está perfectamente conservado y la fachada nos deja a todos boquiabiertos. Nuestro guía comienza con las pertinentes explicaciones ante un sol que nos castiga con justicia. Tiempo libre y luego vuelta en calesa al barco.

Relax, comida y a cubierta a disfrutar un poco del sol, del calor y de la piscina. De todas formas pega tan fuerte Lorenzo que tenemos que acabar refugiándonos en la sombra y echando una pequeña cabezada antes de salir hacia el templo de Kon Ombo, que disfrutaremos al anochecer. El sol ha descendido y las explicaciones de "Rafa" se hacen más amenas. Nos enseña el material médico de la época y el primer calendario de los egipcios, un prodigio, sin duda.

Vuelta al barco y a cenar con el grupo. Luego tenemos fiesta de chilabas, disfrazados para la ocasión vamos al bar de la motonave, pero hay algo que me tiene conmocionado, al día siguiente nos sonará el teléfono a las 2:15 de la mañana, ¿será eso posible? ¿lo aguantaremos?. Y encima fiesta, no sé si es buena idea. En fin, después de unos cuantos juegos decidimos irnos al camarote a echarnos una pequeña siesta antes de que el maldito teléfono nos juegue una mala pasada. El día acaba entre risas y disfraces y con un gran regusto de boca. Ahora toca Abu Simbel...

lunes, 5 de abril de 2010

Viaje a Egipto, 2º parte

La verdad es que las 4.15 de la mañana llegan antes de lo que nadie imagina, no es el peor madrugón, pero para empezar no está nada mal. Desayuno con legañas en los ojos con el resto de compañeros y primer autobús que cogemos que nos llevará al lado oriental del Nilo a ver el Valle de los Reyes y el templo de Hatsepshut. Son las 6 de la mañana cuando la policia nos abre el paso al otro lado del río, puesto que a esta esa hora está cerrado. Llegamos al Valle de los Reyes después de ver cómo vive la gente a ese lado de la ciudad de Luxor, hemos dejado atrás la "civilización" y nos hemos colado en pleno centro de la agricultura de la ciudad. Casas ruinosas hechas de adobe, gente trabajando la tierra con herramientas bien limitadas y pobreza, bastante pobreza. Empezamos a ver también las famosas fábricas de alabastro, donde esculpen las piezas que luego nos quieren vender durante toda la mañana. "2 figuras de alabastro 1 euro señor", será la frase que más escuche esa mañana. Al final ese día nos iremos de vacío, sin comprar nada de nada.


La primera parada es para ver los gigantes de Memnon, parada de 10 minutos, foto y vuelta al bus para llevarnos al famoso Valle. Dejamos las cámaras en el bus por orden del guía e iniciamos la primera visita importante, las tumbas de los faraones, que nos llevará cerca de hora y media. Luego el templo, precioso, de la única mujer faraón de Egipto, la reina Hatsepshut y por último nos toca la visita a los templos de Luxor y Karnak, los cuales están separados por solamente 3 kilómetros.

El cansancio empieza a aparecer a la vez que el sol empieza a calentar con justicia. Después de un invierno largo en Bilbao, sufrir los primeros sofocos del sol se hace duro, caliente fuerte y las explicaciones de nuestro guía Ashraf (Rafa para nosotros), empiezan a ser pesadas. Aún así y todo la visita merece, y mucho, la pena. Las explicaciones son buenas y la historia de los templos gusta a la gente (qué pena que en clases de historia en el instituto no se haría tan ameno el tema). En Karnak el calor es fuerte, pero aún así lo que vemos nos deja ojipláticos, las construcciones son enormes y el estado de conservación es bueno. La sombra sigue siendo el lugar más buscado y el tiempo para las fotos más que suficiente, la gente empieza a sentir hambre después del temprano desayuno y quiere volver al barco a relajarse un poco.

Últimos minutos en el templo y con rapidez volvemos al barco. Habíamos quedado a la una del mediodía para salir, y son casi las dos. Nos esperan para zarpar. Entrar al barco y eso se empieza a mover seguidamente. Lavarse la cara en el camarote e ir a comer, que las tripas nos están empezando a sonar. Tarde de relax, siesta, piscina y luego explicaciones del guía sobre lo que nos queda por visitar. Buena noticia, al día siguiente no nos levantamos hasta las 8 de la mañana. Un lujo. Tarde tranquila, te con pastas, paseo por el Nilo y llegada a Esna, donde el turismo está prohibido y la gente se lanza en sus barcas para vender las cosas a la gente de las motonaves. Espectáculo asegurado, la venta es más que curiosa y merece la pena sacar unas fotos, locura total en Esna y gritos por todos los lados. Las vacaciones que empiezan a tener sentido, visitas interesantes y relax. Combinación perfecta.

Cena y directos al camarote, ducha y a la cama, los cuerpos están un poco castigados del día. Toca recuperar fuerzas. El día toca a su fin y el ruido de los motores empieza a incordiarnos un poco, hay que dormir antes de pasar la esclusa y no sufrir el ruido.

Viaje a Egipto, 1º parte

Como ya sabéis el día 22 de marzo iniciamos Eki y yo nuestro viaje a Egipto. Las fechas estaban bien calculadas, puesto que ahora allí la climatología es mucho más benévola que en verano, y yo no estaba dispuesto a pasar unas vacaciones conociendo cosas a 45 grados al sol. Así que después de salvar diferentes inconvenientes pudimos elegir el viaje en las fechas deseadas y disfrutar de unos más que agradables 30 grados egipcios.

El día 22 de marzo partimos a Barajas a coger el avión que cinco horas más tarde nos dejaría en Luxor, la primera parada del viaje. Llegamos un poco aturdidos al puerto donde te está esperando la motonave que te llevará durante 4 intensos días a través del Nilo dirección Aswan (o Asúan). Casi 300 kilómetros de navegación con diferentes paradas que harán la delicia de los viajeros, sin duda. Llegas al puerto y te están esperando nativos de Luxor intentando, desde el primer minuto, venderte cosas. Tú llegas con tu cansancio y encima se arremolinan a tu alrededor, empezamos mal. Paciencia. Me llega uno y me dice que le cambie un billete de 10 euros por monedas. Accedo. Al final me da 11 euros, salgo ganando sin darme cuenta, pobre hombre, bueno, a partir de ahí seguro que salgo perdiendo en todas las demás operaciones que haga, sin duda alguna me sentiré timado mil y una veces y sin embargo en la primera el pobre señor me da 1 euro de más.

Entrada al barco y a conocer a mis nuevos compañeros, somos 18 personas en total, con mayoría catalana, luego decimos que no gastan, con los que formaremos una especie de Gran Hermano en el barco durante los siguientes 4 días. Todo el día juntos hasta que lleguemos a El Cairo. Cena en el restaurante de a bordo, charla animada con los nuevos compis y luego a conocer el camarote. que nos ha tocado en suerte, en principio pensamos que hemos tenido la suerte de cara. El paso de los días nos dirá lo contrario, estamos cerca, demasiado, de los motores del la motonave, aunque ésto tampoco llega a ser un inconveniente insalvable. Llega la hora de descansar, ha sido un día largo e intenso, vuelo de 5 horas y cansancio acumulado. Primera noticia, al día siguiente tenemos que estar despiertos a las 4.15 de la mañana, toca irse a la cama. En la tele del camarote no hay cadenas españolas visibles. Mejor apagar la luz y a descansar. Nos esperan unas vacaciones intensas...

miércoles, 31 de marzo de 2010

Juntos en el día del Padre

Este año el día del Padre ha sido especial porque nos hemos juntado todos para comer. Aprovechando el puente del 19 de marzo, la familia madrileña se ha venido a Portu y hemos pasado tres días juntos, que ya era hora.

Asier, Silvia y los niños vinieron el viernes a la mañana y seguido nos fuimos a Barakaldo a comer. Todos juntos, buen ambiente, inicio de vacaciones para nosotros y todos los niños alborotando por el restaurante y de paso volviéndome loco a mí. Tripas a reventar y a Portu a disfrutar del finde, con los niños en casa la locura está asegurada y el cansancio llega antes.

Disfrutar de mis primos en casa, salir a dar una vuelta y pasar el finde juntos y de relax, ese fue nuestro cometido. La pena es que esto no lo hagamos más a menudo, porque merece la pena juntarse todos y echarse unas risas. Os dejo una fotos de mis prim@s, de mi ahijado, de Sara, de Mikel y de Sergio, que todos gozaron a tope de estar juntos.

Hasta la próxima que nos juntemos todos, que no tiene que ser ninguna fecha especial para hacerlo y que espero que sea pronto.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Fotos del año 2009

Otra foto impresionante tomada en Innsbruck durante los saltos de comienzos de año... para disfrutar.

viernes, 5 de marzo de 2010

Dedicada a mi Boti

Porque sé que te gusta mucho la canción te de la subo a mi blog...

lunes, 1 de marzo de 2010

Nos vamos de viaje

Pues sí, creo que ya puedo confirmar que el próximo 22 de marzo nos vamos de viaje. Esta vez hemos adelantado las vacaciones a marzo por un motivo muy práctico; nos vamos a Egipto y no estoy dispuesto a aguantar el calor del verano en la tierra de las pirámides.

Si, nos marchamos una semana a Egipto, la ilusión de toda la vida de Ekiñe, desde que la conocí supe que su sueño era ir allí y esta vez por fin podrá cumplir con ello. La he notado emocionada, me alegro, es "su" viaje, el que tanto tiempo lleva esperando y el que se merece más que nadie.

4 noches en una motonave surcando el Nilo y disfrutando de los paisajes y de las excursiones que el viaje nos ofrece. 4 días a todo tren, madrugando, conociendo lugares, pasando calor y disfrutando de la belleza del paisaje egipcio, con la visita al Valle de los Reyes, al templo de Hatsepshut o a Luxor y Karnak. Después 3 días en El Cairo, suficiente para meternos de lleno en esa caótica y misteriosa ciudad, con sus mercados, su Ciudadela, el museo egipcio o sus calles místicas y llenas de color.

Quedan 21 días para el viaje, 3 semanas llenas de preparativos, de ilusión y de nervios. Un nuevo destino nos espera, ¡ qué ganas de irme ya de aquí!. Pasaremos del invierno de Bilbao al sol y al calorcito egipcio, pantalones cortos, sudadas y relax. ¡ Allá vamos!